Etiquetas
Decidida. Siempre hay una hora
decidida en trastornar el curso
de los sueños:
elefante que se posa
en mitad del río Nilo,
dividiendo la corriente,
barritando.
.
Azorado,
se despierta en la ribera el amanuense
que se gloria de llevar registro
de lo nimio y de lo eximio:
embobado,
se pregunta cómo ha de explicar,
en jeroglífico preciso,
que brincó dicho elefante
por seis veces
y a la séptima se hundió.
Advertisement
¡Qué imagen la del elefante brincando sobre las aguas! Me has sacado la primera sonrisa de la mañana.
¡Entonces me congratulo!
De acuerdo con Cordelia, qué imagen. Me ha encantado le comparación entre el elefante y el amanuense, el cambio del punto de vista.
Gracias
Es sencillamente genial. Del tipo de poesía que te busca y respondes desde lo desconocido. No sé si me es permitida la expresión, pero me estoy relamiendo de gusto.
Muy permitida, Ismael. Contagiosa la algazara del paquidermo.